Nuestra novísima tienda virtual www.ciriacoyanezimaginador.com

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Nuestra novisíma tienda virtual donde puedes encontrar todas mis imaginaciones. www.ciriacoyanezimaginador.com

Olivo. Una amiga me puso ese nombre , me gustaría ser un olivo, amoroso, seguro, cada cosecha un sabor más profundo, cada recogida dejando una muesca imperceptible en la corteza.

Nuestros pequeños talleres en la calle Madre Sacramento 11 de Zaragoza España

La Vinatería Yáñez donde vendemos nuestros vinos, destilados y cervezas.
El Taller de vino Yáñez donde imaginamos nuestros vinos.
El Taller de Destilados Nobles Yáñez donde imaginamos nuestros destilados.
El Taller Yáñez Proyecto Cerveza Única.
El Humilde Taller Gastronómico donde desarrollamos, probamos y vendemos nuestras comidas en sus diferentes formatos.

Verás

Verás, éste es un espacio auténtico donde expresarme de forma segura, inteligente, vital, creadora, amorosa y alegre; un espacio donde contar las cosas en las que creo, las cosas que creo; las obras que realizo y donde también indexo la información de mis actividades en torno al vino y al trabajo personal como coach. Hago muchas cosas, desarrollo muchos proyectos, unos para experimentar y aprender, otros para compartir. Lo que ocupa mi esfuerzo y mi afán es mi Taller. El taller es un espacio donde amar y reflexionar, es un espacio donde cocino y evoluciono mis recetas, donde agasajo a mis amigos en la mesa del taller. En el taller se entremezclan cuarenta años de periplo vital, viajes, pintura, escultura, escritura... aquí me refugio para ensamblar mis vinos, para catar con toda la atención las nuevas selecciones que elijo para ofrecer en nuestra vinatería, la vinatería Yáñez. Es aquí entre estas paredes donde me pongo a pintar, a dibujar, a escribir. Es entre estas paredes donde nos reunimos a comer, beber, amar. Es la magia del Taller.
Desde esta pagina podrás leer escritos que acabo de terminar y otros que me acompañan hace décadas, pues escribir me apasiona; podrás sentir como van creciendo las cepas y voy haciendo mis "un camino hacia el cielo"; compartir la incertidumbre del tiempo atmosférico y vital; y compartir las elecciones y lecciones vitales que llenarán de magia las botellas Yáñez; podrás ver mis platos; podrás ver viejas iniciativas adaptadas a las nuevas tecnologías como la vieja revista en papel de la vinatería ahora en formato web, podrás ver las actividades de la vinatería y el discurrir cotidiano en:" ven y hablemos de vino!"... Podrás ver lo que hago y decidir si te apetece trabajar conmigo. Podrás ver!
Un abrazo muy cordial, nos vemos delante de una copa de vino.
Vuestro seguro servidor Ciriaco Yáñez

el Taller en madre sacramento 11 de Zaragoza.50004.España. al lado de la vinatería de mi familia, la vinatería Yáñez en madre sacramento 11, 50004, Zaragoza. Desde 1953 casi una vida aquí.
http://www.ciriacoyanez.com/
email:ciriacoyanez@gmail.com

telf 0034976214855

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El Humilde Taller de gastronomía
Ciriaco Yáñez Asesor Enogastronómico




domingo, 12 de junio de 2011

un niño en Japón

Un Niño Japonés 
NOTA DEL EDITOR:

Esta carta, escrita por el inmigrante vietnamita Thanh Minh que trabajó en Fukushima como policía, a un amigo en Vietnam, fue publicado en New America Media, el 19 de marzo.
Es un testimonio de la fuerza del espíritu japonés, y un corte interesante de la vida cerca del epicentro 
de la crisis en la central nuclear de Fukushima en Japón. Fue traducido por el MNOAL editor Andrew Lam, autor de "Como Oriente Occidente: escribiendo en dos hemisferios" condensado en Shanghai Daily.

Hermano,

¿Cómo estás tú y tu familia? Estos últimos días, todo era un caos. Cuando cierro mis ojos, veo los cadáveres. Cuando abro los ojos, también veo los cadáveres. Cada uno de nosotros debe trabajar 20 horas al día, sin embargo, me gustaría que hubiera días de 48 horas, para que podamos seguir ayudando y rescatar gente.
Me he hecho fuerte viviendo el nacionalismo japonés. Estamos sin agua ni electricidad, las raciones de alimentos se encuentran cerca de cero. Apenas se consigue trasladar a los refugiados antes de que haya nuevas órdenes para trasladarles a otro lugar.
Actualmente estoy en Fukushima, a unos 25 kilómetros de la planta de energía nuclear. Tengo tanto para decirte que si pudiera escribirlo todo, seguramente se convertiría en una novela acerca de las relaciones y comportamientos humanos en tiempos de crisis.
Aquí la gente mantiene la calma - su sentido de la dignidad y el comportamiento adecuado son muy buenas - así que las cosas no son tan malas como podrían serlo.
El gobierno está tratando de proveer suministros por vía aérea, con alimentos y medicinas, pero es como dejar caer un poco de sal en el océano. Pero por más atrasos nunca pierden la disciplina ni la dignidad.
Hermano, hubo un incidente realmente conmovedor. Se trata de un niño japonés que enseñó a un adulto como yo, una lección sobre cómo comportarse como un ser humano.
Ayer por la noche, me enviaron a una escuela de gramática para ayudar a una organización de caridad a distribuir alimentos a los refugiados. Era una larga fila que serpenteaba un lado a otro y vi. a un niño de alrededor de 9 años de edad. Llevaba una camiseta y un par de pantalones cortos. Estaba haciendo mucho frío y el niño estaba en el final de la cola. Me preocupaba que en el momento que le llegue el turno, no hubiera
ningún alimento.
Así que hablé con él.
Dijo que estaba en la escuela cuando ocurrió el terremoto. Su padre trabajaba cerca y se dirigía a la escuela. 
El estaba en el balcón del tercer piso cuando vio el coche de su padre barrido por el tsunami.
Le pregunté acerca de su madre.
Dijo que su casa está junto a la playa, que su madre y su hermana pequeña, probablemente no se salvaran. 
Volvió la cabeza, se secó las lágrimas cuando le pregunté acerca de sus familiares. Estaba temblando por lo que me quité la chaqueta de policía y se la puse a él. Ahí fue cuando mi bolsa de ración de alimentos se cayó. La recogí y se la di a él.
"Cuando llegue tu turno, podrías quedarte sin alimentos. Así que aquí está mi parte. Yo ya comí. ¿Por qué no te lo comes?" 
El muchacho tomó mi comida, se inclinó. Pensé que se lo comería de inmediato, pero no lo hizo. Tomó la bolsa, se acercó al principio de la cola y la puso con toda la comida que estaba esperando para ser distribuida.
Me sorprendió.
Le pregunté por qué no se lo comía, en vez de añadirla a la pila de los alimentos.
Él respondió: "Porque veo a gente con mucho más hambre que yo, si lo pongo allí, se van a distribuir los alimentos por igual.”
Cuando escuché eso me di vuelta para que la gente no me viera llorar. 
Una sociedad que puede educar a un niño de 9 años de edad, que entiende el concepto de sacrificio por el bien común de la nación, es una gran ociedad, un gran pueblo, 100% nacionalista y de profundos sentimientos espirituales.
Bueno, en estas pocas líneas envío a ti y la familia mis mejores deseos. La hora de mi turno ha llegado nuevamente.

Ha Thanh Minh
10 COSAS QUE DEBERÍAMOS APRENDER DE JAPÓN

1. LA CALMA 


 Ni una sola imagen de golpearse el pecho o de dolor. La muestra de dolor en sí ha sido dignamente y calladamente
 llevada.

2. LA DIGNIDAD
La disciplina en las colas para el agua y los alimentos. Ni una palabra áspera o un gesto de grosería o ventajismo egoísta.

3. LA CAPACIDAD

De los arquitectos, increíble, los edificios se balanceaban, pero no caían. La reconstrucción vial fue increíblemente eficiente
.

4. LA CON
SIDERACIÓN

La gente compraba sólo lo que realmente necesitaba para el momento, por lo que todo el mundo podía conseguir algo.


5. EL ORDEN

No hay saqueos en las tiendas. No tocan la bocina y no adelantan en las carreteras. Sólo hay comprensión y respeto mutuo.

6. EL SACRIFICIO

Cincuenta trabajadores quedaron atrás para bombear agua de mar en los reactores nucleares sin importarles la muerte segura que les esperaba y solo fueron cincuenta por
que ese fue el número que se determinó como mínimoPero hubo cientos de voluntarios.
 
7. EL SENTIDO DE RESPONSABILIDAD 
Los restaurantes redujeron los precios. Y pese a la fuerte demanda, no se sabe de ningún comerciante ni mayorista ni minorista que no haya rebajado los precios y vendido a menos del costo de existencia. Los agricultores regalaban sus cosechas.  En fin, se hizo realidad aquél principio de la ética de los Samurai que dice que: “ El fuerte cuida a los débiles”.
 
8. LA FORMACIÓN

La gente de edad y los niños, todo el mundo sabía exactamente qué hacer. E hicieron precisamente eso.

9. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
 Ellos mostraron moderación magnífica en los boletines. Ningún periodista publicó tonterías, ni sensacionalismos morbosos: únicamente reportajes para difundir la calma.

10. HONRADEZ
Cuando se cortó la luz en las tiendas, la gente volvió a poner las cosas en los estantes y se marchó en silencio. ¡Nadie se llevó producto alguno!  
 
 
S A L U D O S

1 comentario:

carmen dijo...

Emocionante.Gracias por difundirlo.
Saludicos.